En la mayoría de las ocasiones, creemos que somos capaces de sobreponernos y adaptarnos a cambios drásticos en nuestras vidas. Sólo decidimos buscar ayuda profesional cuando consideramos, después de un modo prudencial, que no lo estamos llevando bien.

Desde la experiencia, hemos recopilado una serie de situaciones en los que es recomendable ir a terapia:

  • Divorcios, tanto para los adultos como para los niños/as, si los hubiera.
  • Si después de 6 meses de la pérdida de un ser importante en nuestra vida, no ha habido una adecuada adaptación a la nueva situación, es decir, estamos casi como al principio.
  • Hechos violentos (agresiones, ambientes hostiles…).
  • Accidentes que nos incapacitan, incluso de manera leve o moderada.
  • Cambios en el entorno social, que suponen un gran vuelco respecto a lo que estamos acostumbrados.

Llevamos años trabajando con personas que están sufriendo actualmente por hechos ocurridos en el pasado, a veces muy remoto, a los que escuchamos frases como “esto lo tengo superado”, “lo que me pasa ahora no tiene nada que ver con esto”, “nos separamos cuando tenía 1 año, está acostumbrado/a, no se enteró de nada, solo era un bebé”… Me tendré que acostumbrar a mi nueva situación…

Así que os recomendamos dar un paso adelante, no esperar a que el dolor se pase solo con el tiempo, y buscar ayuda profesional. Notaréis una mejoría en vuestra vida, y os proporcionaremos nuevas herramientas efectivas para adaptaros a la nueva situación.

Nuestro equipo está formado por un grupo de profesionales con formación continua y especializada para poder ayudarte.

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