Autoridad o negociación, ¿cómo acertar?

17 marzo 2016 por Serenamente
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Vaya dilema!!!

Este es uno de los equilibrios más difíciles de manejar en los hogares.

Todos hemos oído en alguna ocasión que es mejor negociar, hacer a los niños participar en sus decisiones, no ser autoritarios… y un largo etc.

Pero después de terminar una “negociación” con un “porque lo digo yo, y basta”… nos sentirnos muy mal, que hemos fallado, sabemos que no hay que gritar… y un largo etc.

Así que tendemos a compensar con una pequeña recompensa o capricho, para sentirnos mejor y volver a confiar en que podemos hacernos cargo de la situación sin perder los papeles.

Esta es una de las costumbres más habituales en la educación infantil y de adolescentes. Pero, ¿es realmente eficaz?

[Tweet “¿Cómo encontrar el equilibrio en el hogar con los niños y adolescentes? Cómo elegir entre negociar o imponer autoridad en niños “]

No es que esté quitando la razón a multitud de estudios como este, sobre si somos demasiado tolerantes o estrictos, que es muy recomendable, pero lo que quiero transmitir hoy es que no siempre es buena idea negociar, sobre todo a edades tempranas, ya que corremos el riesgo de crear “pequeños tiranos”.

“Pequeños tiranos” es una manera de explicar ciertos comportamientos de niños y niñas que han adquirido la costumbre de mandar, sobre todo cuando se enfrentan a padres permisivos y, cuando no consiguen lo que quieren, montan esos escándalos que dan tanto apuro y vergüenza a los padres.

Sobre lo que quiero llamar la atención, es que antes de sentirnos mal por no negociar con nuestros pequeños, por “perder los papeles” o cosas parecidas, es que lo importante es ponernos de acuerdo todos los adultos, y pensemos qué cosas son negociables y cuáles no, como por ejemplo:

NO SE NEGOCIA:

  • Sus responsabilidades: Deberes del colegio, bañarse, recoger sus cosas…
  • Las cosas que están mal: Pegar, mentir…

SI SE PUEDE NEGOCIAR:

  • Opciones o elecciones: como por ejemplo, elegir la ropa: cuando tienen entre 2 y 12 años, entre que se pongan lo que digan los padres y lo que quieren ellos, existen un punto medio, y es que los padres den 2 o 3 opciones, para que de ahí elijan ellos.
  • Hora de llegada a casa a los adolescentes: escuchar sus argumentos y ponerse de acuerdo los adultos.
  • Excepciones al orden de las rutinas… pero no a no cumplirlas.

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